X A R B E T

Yo soy yo, y comparto circunstancias

TRES TRISTES TRAJES


Partimos de la base de que no sólo fueron tres trajes, sino que El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, recibió muchos otros regalos, y no sólo él, sino también su familia. “Con el mio te has pasado tres pueblos”. Eran las palabras de la esposa de Camps aludiendo a los regalos navideños que la trama Gürtel les había hecho.

Seguramente nunca sabremos el monto total de los regalos recibidos, pero hay un denominador común, fueron regalos personales, trajes, joyas, aparatos electrónicos, que seguramente hicieron felices a sus destinatarios.

¿Quién no se alegra si le regalan un móvil de ultima generación, o un portátil, o un traje de cien mil euros?.

Con todo, tanto Rajoy como Camps, han querido simplificar, limitando la acción a la aceptación de tres trajes. ¿Quién se vende por tres trajes? Era la pregunta del jefe de la oposición para defender a Camps.

En estas cosas, lo primero que hay que decir, es que si recibes un regalo de alguien, lo primero que hay que saber es quién te lo hace. Supongo que no es lo mismo que me regale un traje mi mujer que lo haga mi secretaria. El traje seria el mismo, evidentemente, pero las circunstancias y los efectos serian muy diferentes.

Cuando se acepta una dádiva, se incluye no solo el valor material del mismo, sino la causa que lo origina, evidentemente puede ser por amor o por amistad o por interés.

Y en los regalos de Camps, había evidentemente, muchos intereses en juego. ¿ O pensaba él que era amor?

Y el Partido Popular, al parecer, quiere contraponer los casos Camps y Matas, indicando que no es lo mismo, y que el primero no se ha enriquecido ni aumentado su patrimonio amparado por su cargo.

Puede ser cierto, el presidente dice que solo tiene un piso viejo hipotecado, un coche de diez años, y una cuenta corriente demasiado “corriente” por lo que se lleva en la clase política. Pero esto, no le exime de culpa. Y poco puede descartarse que tenga algo escondido detrás de algún bigote.

A Camps, le ha perdido la vanidad, el aceptar la adoración de los que le rodeaban, sintiéndose feliz mientras el sastrecillo le tomaba medidas de fantásticos y estupendo trajes. El endiosamiento, el sentirse demasiado alto para ser alcanzado, el considerar normal que le regalasen cosas, le ha llevado a donde le ha llevado.

Tambien el pensar que los favores y regalos que le ofrecían eran merecidos en pro de los contratos que cedía a sus amiguitos del alma. ¿O éste era el Juez?

Pero ahora no vale que diga que han solo sido tres tristes trajes, los que se los han regalado, algunos se han beneficiado durante muchos años de contratos y de favores de la administración valenciana. Esto es lo que tiene que explicar, el favoritismos hacia determinadas empresas, el fraccionamiento de contratos, la adjudicación a dedo, los sobreprecios. El dice que no se ha enriquecido por eso, pero ha permitido que otros si lo hicieran. El resultado es el mismo.

Lo han pillado por vanidoso y engreído. No puedo dejar de pensar, cuando lo veo con su faraónica sonrisa en El conde Lucanor o los cuentos de Anderssen con los sastres alabando el vestido del rey que no podían ver los estúpidos.

Camps no ha visto que los corruptos le hacían un traje a medida de su orgullo y presunción. Dicen que son solo tres, tres tristres trajes.

19 Mai 2010 Posted by | Politica | , , | 2 comentaris